EL EFOD Y EL CINTO
PRIMOROSO

Capítulo X

Llegamos ahora a uno de los más esenciales partes del vestido que completa la y ensalza la vestidura del sumo sacerdote: el efod. Este no era más que algo parecido a un delantal. Podría ser algo así como una toalla con un agujero para que el sacerdote pudiera pasar la cabeza por él. Se ataba a los hombres por un lazo y dos piedras de ónice. Al frente estaba el pectoral que era colocado sobre el pecho del sacerdote. Otra parte de la vestimenta estaba constituido por lo que denominaba el cinto primoroso y que era utilizado para atar firmemente el efod a la cintura del sacerdote. En hebreo, la palabra que se traduce por efod se deriva de otra que significa atar o ceñir firmemente.

El significado del Efod

En Éxodo 28, Dios describe el diseño divino del efod a Moisés diciéndole:

 Éxodo 28:6-12

6  »Harán el efod de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, todo de obra primorosa.

7  Tendrá dos hombreras que se junten a sus dos extremos, y así se juntará.

8  El cinto de obra primorosa que estará sobre él, formará con él una sola pieza, y será también de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido.

»Tomarás dos piedras de ónice y grabarás en ellas los nombres de los hijos de Israel:

seis de sus nombres en una piedra y los otros seis nombres en la otra piedra, conforme al orden de su nacimiento.

11 De obra de grabador en piedra, como grabaduras de sello, harás grabar las dos piedras con los nombres de los hijos de Israel; les harás alrededor engastes de oro.

12 Y pondrás las dos piedras sobre las hombreras del efod, como piedras memoriales para los hijos de Israel. Así llevará Aarón sus nombres delante de Jehová sobre sus dos hombros como un memorial.

En Éxodo 39, Moisés nos explica la manera que Israel hacía el efod. Esta narrativa nos agrega detalles adicionales no mencionados en Éxodo 28

Éxodo 39:2-7

2  El efod también lo hizo de oro, de azul, púrpura, carmesí y lino torcido.

3  Forjaron láminas de oro y las cortaron en hilos para tejerlos entre el azul, la púrpura, el carmesí y el lino, con labor primorosa.

4  Le hicieron las hombreras que se unían en sus dos extremos.

5  El cinto que sujetaba el efod formaba una sola pieza con él y era de lo mismo, de igual labor: era de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, como Jehová lo había mandado a Moisés.

6  Labraron las piedras de ónice montadas en engastes de oro, con grabaduras de sello, con los nombres de los hijos de Israel;

7  las puso sobre las hombreras del efod, como piedras memoriales para los hijos de Israel, según Jehová lo había mandado a Moisés.

Tal como pueden notar, en estos pasajes, el efod es la pieza más colorida portada por el sumo sacerdote, a la vez de ser la más compleja. Tal como todos los otras partes de la vestimenta, el efod representa un aspecto específico del carácter de Jesús, el cual nosotros, la iglesia, debemos apropiarnos.

¿Qué es lo que el efod significa? Creo que el efod trae un significado espiritual de responsabilidad y fidelidad. Después que Dios llena al creyente con Su Espíritu, Él entonces demanda que se vistan con la responsabilidad y fidelidad de Cristo, de tal manera que ellos puedan utilizar el poder de Dios de una forma responsable.

Un recuento bíblico acerca del efod.

Antes de que entremos a examinar los detalles del efod del sumo sacerdote, tomemos un breve tour al Antiguo Testamento y consideremos el significado básico del efod. Para comenzar, tomemos nota que todos los sacerdotes comunes llevaban puestos simples efods de lino blanco. En Samuel leemos...

1 Samuel 2:18

18 Y el joven Samuel servía en la presencia de Jehová, vestido de un efod de lino.

Esto significaba que era responsable y fiel ante Jehová con respecto a su ministerio sacerdotal.

En otra parte leemos...

1 Samuel 22:18

18 Entonces dijo el rey a Doeg: -Vuélvete y arremete contra los sacerdotes.
Y se volvió Doeg, el edomita, atacó a los sacerdotes y mató en aquel día a ochenta y cinco hombres que vestían efod de lino.

También el rey David...

2 Samuel 6:14

14 David, vestido con un efod de lino, danzaba con todas sus fuerzas delante de Jehová.

Llevar un efod era una práctica poco común para un rey - David, sin embargo, hacía bastantes cosas poco ortodoxas: comió del pan del templo, le preguntó a Dios por medio del Urim y el Tumin, etc. Estas prácticas eran solamente permitidas legalmente a los sacerdotes. Si embargo, el Señor permitió a David llevar a cabo esta prácticas ilegales puesto que era una sombra de nuestro Señor Jesús, nuestro Rey - Sacerdote.

Finalmente en Oseas encontramos una interesante profecía acerca de Israel.

Oseas 3:4

4  Porque muchos días estarán los hijos de Israel sin rey, sin príncipe, sin sacrificio, sin estatua, sin efod y sin terafines.

Como juicio contra Israel, Dios dijo a Su pueblo que carecerían de la persona necesaria para tomar la responsabilidad de dirigirse a Él. Para que el sacerdote pueda acercarse al Señor y pueda dirigirse a Él, este tiene que llevar puesto el efod.

De acuerdo a esto, para que nosotros podamos ser útiles al propósito de Dios, nosotros no solamente debemos recibir la autoridad y unción por medio del Espíritu (el manto azul), sino que tenemos que ser responsables y fieles con esto (el efod). Dios no nos confía Su poder para que lo utilicemos en nosotros mismos o abusemos de él. Su poder es para Su servicio. Si vamos a utilizar el poder de Dios de manera apropiada, tenemos que ser responsables y fieles.

Los materiales del efod

El efod estaba hecho de los siguientes cinco materiales (o colores): oro, púrpura, morado, y fino lino (blanco). Estos cinco materiales son mencionados siete veces en, exactamente, el mismo orden a través del Éxodo. De hecho, estos materiales siempre aparecen en el mismo orden a través de toda la Escritura. Esto nos sugieres que hay algo espiritualmente significante en estos materiales y en la forma en que son ordenados.

Quizá el mensaje es que el ser responsables y fieles conlleva el apropiarse de las virtudes espirituales que estos cinco materiales significan. Estos cinco materiales de hecho, forman el efod. Sin estas cinco virtudes, no podemos, fielmente o responsablemente ponernos ante Dios. Con esto en mente, consideremos ahora el significado espiritual de estos cinco materiales en el orden que aparecen en la Escritura.

El oro

Éxodo 39:3

3  Forjaron láminas de oro y las cortaron en hilos para tejerlos entre el azul, la púrpura, el carmesí y el lino, con labor primorosa.

En las Escrituras, el oro habla de dos cosas: 1) La naturaleza Divina, 2) la fe que es purificada por medio de las pruebas.

1 Pedro 1:6-7

6 Por lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas,

para que, sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro (el cual, aunque perecedero, se prueba con fuego), sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.

Pedro compara la purificación de nuestra fe al preciado oro. Es interesante notar que el oro que constituye el efod era, en primer lugar, batido, cortado en hilos y convertido en otro material. En otras palabras, hay que aplicar presión y fuerza  para hacer útil el oro. Este batido y cortado, tipifica las pruebas que Pedro menciona. Podemos apreciar que para nosotros llegar a portar la responsabilidad ante Dios, nuestra fe tiene que ser probada y purificada por medio de las pruebas.

Hermanos y hermanas, no podemos ser fuertes en la fe sin el bautismo del sufrimiento. Es en este sufrimiento en el que Dios remueve todo aquello que surge de nuestra vida de hombre natural y trabaja para introducir en nosotros Su Divina naturaleza. El propósito de las pruebas y tribulaciones no es el destruirnos, sino el purificarnos. Es por medio del sufrimiento que nuestra fe se purifica y perfecciona.

Hebreos 12:2

2  puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

Las pruebas y las tribulaciones son oportunidades para nuestra fe, para hacer crecer esta y refinarla a la vez. Cristo es formado en nosotros por medio del trabajo de la cruz. Todo creyente pasa por tres bautismos: el bautismo del agua, el bautismo del Espíritu (que ocurre en el momento de nuestra conversión y nos coloca en el cuerpo de Cristo), y el bautismo del sufrimiento. El carácter de Cristo tiene que ser tallado en nosotros por medio del trabajo de la cruz. Es de esta manera que el propósito de Dios se lleva a cabo. Que Dios trabaje Su naturaleza en nosotros por medio del horno de la aflicción, pues es de esta manera que Dios elige el refinarno para el servicio espiritual.

Isaías 48:10

10 He aquí te he purificado, y no como a plata; te he escogido en horno de aflicción.

El azul

Tal como hemos dicho, azul es el color del cielo. Después que permitimos a la obra de la cruz trabajar en nosotros, estamos dispuestos a manifestar la vida de Cristo que fluye de Su muerte. El azul refleja la vida de Cristo que es manifestada por medio de la muerte en la cruz (2 Corintios 4). Sin el suministro de vida que da el Espíritu, la responsabilidad nos aplastará.

Hoy día, mucha gente ha tomado responsabilidades espirituales y han quedado agotados. Se han puesto -malos de hacer el bien-.  ¿Por qué? Simplemente porque les ha faltado el oro y el azul. Se han puesto el efod, pero lo han hecho sin el oro y el azul. No han sido preparados por el Señor por medio de Su trabajo con el fuego. Por ello la responsabilidad les destruye. La obra de Dios tiene que ser hecha con Su poder o de lo contrario nos aplastará. Por ello necesitamos la vida del Espíritu para poder ser portadores de la responsabilidad ante Dios.

Si observamos la vida del rey David, podemos ver el oro y el azul trabajando en su vida. David recibió tres tipos diferentes de unción por parte del Espíritu durante su vida. En primer lugar fue ungido por Samuel cuando fue llamado como rey. En ese momento fue perseguido por Saúl, huyendo al desierto. Pero Dios permitió a David escapar exitosamente puesto que tenía la unción divina sobre él.

En segunda instancia fue ungido para ungido para gobernar sobre Judá por siete años y medio. Ya que David pasó tratando con Dios durante el tiempo que estuvo en el desierto, recibió una unción mayor al llevar la responsabilidad de gobernar al pueblo de Dios.

Finalmente, David recibió una tercera unción cuando fue llamado a gobernar a las doce tribus de Israel - una aún mayor responsabilidad. Por tanto, cada vez que Dios aumenta nuestra responsabilidad, estamos obligados a esperar a que Él aumente Su fuerza en nosotros para poder llegar a cumplir nuestro mandato. La responsabilidad sin unción nos destruiría.

El color púrpura

Después del azul viene el púrpura. Significa realeza, realeza significa reinado y autoridad. La vida del Espíritu (el azul) siempre conlleva una autoridad espiritual (el púrpura). La autoridad espiritual está basada en vida, no en posición o título. Es el crecimiento de uno y su desarrollo en la vida espiritual la que confiere a la persona una autoridad espiritual ante Dios. El brote en la rama de Aarón tipifica esta verdad espiritual (ver Números 17). Cuando cambió la autoridad de Aarón, Dios le vindicó haciendo que su vara seca (muerte) diera fruto (vida).

Por tanto, la expresión de la vida espiritual otorga una autoridad espiritual y un peso espiritual ante Dios y ante los demonios. El color púrpura siempre sigue al azul. En el mundo natural, aquellos que han vivido más, poseen mas autoridad. Por esta razón, decimos a los niños que obedezcan a los mayores, puesto que han tenido una mayor experiencia vivida. Lo mismo ocurre en el realmo espiritual. Aquellos que tienen una mayor experiencia espiritual ante Dios, poseen mayor autoridad espiritual. La autoridad está basada en la vida. Lo más que crezcamos en vida espiritual, nos aumentará la autoridad espiritual ante hombres y demonios.

Autoridad y responsabilidad van de la mano. Cuanto más el pueblo sea poseedor de Cristo, mayor autoridad poseerá y en consecuencia, mayor responsabilidad conllevará en las cosas espirituales. En el sistema de Dios, la autoridad siempre conlleva responsabilidad, él es el tirano. Si se le dá responsabilidad sin autoridad, es un esclavo. Por tanto, en el orden divino, uno nunca posee autoridad fuera de su propia responsabilidad y su autoridad está limitada al grado de responsabilidad que cada uno porta.

El rojo

 El rojo sigue al púrpura en el orden divino. Es este un color muy rico, como el de la sangre. Por tanto, nosotros comparamos el rojo con la sangre de Cristo que limpia nuestras conciencias del pecado e impurezas.

Hermanos y hermanas, la sangre de Cristo es la base de nuestra relación con Dios. No importa cuanta fe tengamos, cuanto hayamos crecido en vida espiritual o cuanta autoridad portemos ante Dios, nosotros aún necesitamos de la sangre de Cristo para que nos provea del constante limpiar y acceso al Padre. La sangre de Cristo aplicada a nuestra conciencia mantiene nuestra responsabilidad espiritual ante Dios. La base divina para nuestro acceso al Padre es siempre el mérito de la obra de Cristo en la cruz, nunca por nuestras propias obras.

Lamentablemente, muchos ministerios han caído de la gracia debido a que han dejado de proveerse de la sangre de Cristo. Como resultado, han perdido su autoridad y responsabilidad espiritual ante Dios. Como todos aquellos que serán útiles al propósito de Dios, nunca podremos irnos al lugar donde no podamos recibir la sangre de Cristo. Tenemos siempre que aplicar la fe en la sangre, constantemente. Es la sangre la que nos da el acceso a Dios y nos hace limpios ante Sus ojos.

1 Juan 1:7

7  Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros y la sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado.

El fino lino torcido - El Blanco

Finalmente, consideremos el fino lino torcido cuyo color es el blanco. El fino lino torcido habla de la pureza de vida o de la conducta de vida recta puesta en práctica. En la medida que somos limpiados por la sangre de Cristo, nuestra conciencia se limpia y somos capaces de caminar sobre una vida pura. Sansón tenía autoridad y responsabilidad ante Dios, pero no era puro. Como resultado a su impureza, Sansón perdió su autoridad y finalmente fue destruido.

¿Cuál fue la mancha de Sansón?

Tenía una afección natural (Dalila) que nunca fue llevada a la cruz. Sansón no era puro ante Dios.

Resumiendo, portar el efod de responsabilidad y fidelidad conlleva los siguientes cinco elementos:

  • la perfección de la fe y la formación de la naturaleza divina en nosotros por medio del sufrimiento (oro)
  • la vida del Espíritu que fluye desde la muerte (azul)
  • la autoridad de Dios que viene como consecuencia de nuestro crecimiento de vida espiritual (púrpura)
  • la continua limpieza por medio de la sangre de Cristo para llevar una conciencia limpia de mantener nuestra responsabilidad ante Dios (rojo)
  • la pureza de vida que fluye como consecuencia de una conciencia limpia (el fino lino torcido)
  • Todos esos elementos están adheridos a la responsabilidad espiritual y fidelidad a la que somos llamados por Dios y por las que debemos caminar.

Las piedras de Ónice

En la parte superior del efod, sobre los hombros del sumo sacerdote, estaban colocadas las piedras de ónice. Estas dos piedras contenían, grabadas sobre ellas, los doce nombres de las tribus de Israel. Seis nombres aparecían en una y los otros seis nombres en la otra. Los nombres estaban escritos de acuerdo al orden de nacimiento de cada uno.

Esas doce tribus de Israel, representan al pueblo de Dios, es decir, la iglesia. A través de las piedras de ónice, vemos la figura de nuestro Señor Jesucristo, nuestro Gran Sumo Sacerdote, en la medida que Él lleva a la iglesia sobre Sus hombros. Los hombros hablan del gobierno de Dios o su fuerza.

Isaías 9:6

6  Porque un niño nos ha nacido,
hijo nos ha sido dado,
y el principado sobre su hombro.
Se llamará su nombre
-Admirable consejero-, -Dios fuerte-,
-Padre eterno-, -Príncipe de paz-.

Por tanto Cristo lleva el peso de la Iglesia sobre Sus hombros poderosos, puesto que -Él vivió para interceder  por nosotros-.

Como hemos mostrado, los vestidos del sumo sacerdote no solamente hablan de nuestro Señor Jesús, sino que de igual forma tipifican a la iglesia. Por tanto, las piedras de ónice representan aquellos en la iglesia que llevan o portan la responsabilidad de sus hermanos sobre sus hombros.

Dios no quiere que solamente estemos preocupados con nuestro bienestar espiritual, sino que también lo estemos con el bienestar de los demás. Aquellos que vencen por Dios, se preocupan más del bienestar de los demás que lo están por el suyo propio.

Gálatas 6:2

2 Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.

La exhortación de Pablo no es solamente para los ancianos de la iglesia, sino para todos los hijos de Dios. Todos nosotros debemos de sobrellevar los pesos de nuestros hermanos.

Les digo hermanos, para que podáis ser utilizados en el propósito de Dios tenemos que dejar a un lado nuestro individualismo. Cristianismo es acarrear el peso de tus hermanos y hermanas. Esta es la ley de Cristo.

Filipenses 2:4

4  No busquéis vuestro propio provecho, sino el de los demás.

Que todos podamos seguir esta exhortación y no nos hagamos merecedores de la reprobación de Pablo...

Filipenses 2:21

21 pues todos buscan sus propios intereses y no los de Cristo Jesús.

Y que Dios nos libre centrarnos solamente en nuestros propios intereses en lugar de buscar los intereses del cuerpo de Cristo. Acarreando el peso de la iglesia es una marca de responsabilidad espiritual y de fidelidad hacia el Señor.

Portando el Efod

En Lucas, encontramos a Jesús presentando una esencial verdad espiritual acerca de la responsabilidad y fidelidad.

Lucas 16:10

10 »El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.

11 Si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?

De este pasaje podemos extraer el siguiente principio espiritual: Nuestra fidelidad en lo natural, terrenal y temporal de las cosas, es la medida de nuestra fidelidad en las cosas espirituales, celestiales y eternas. Si eres fiel a las cosas pequeñas de esta vida, serás fiel en las cosas mucho más grandes que pertenecen al reino de Dios.

Si no somos confiables y dependientes con nuestras cosas terrenales, tales como finanzas, préstamos, deudas, obligaciones, ocupaciones o citas, ¿cómo podremos esperar que Dios nos confíe con responsabilidades espirituales? ¡Cómo debe penar el corazón de Dios cuando Sus hijos despilfarran aquello poco con lo que han sido confiados, probando que son infieles e irresponsables.

La forma de promocionar por parte de Dios es, en primer lugar, poniendo ante nosotros las responsabilidades que se refieren a esta vida. Si probamos ser fieles, Él nos promoverá con mayores responsabilidades. Así, cuando llegue el momento de ponernos el efod, tenemos que comprender que Dios no nos va a confiar mayor autoridad espiritual, hasta  que primero hayamos sido encontrados fieles con las cosas pequeñas que pertenecen a esta vida, tales como nuestra casa...

Efesios 5:22-23

22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor,

23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.

Efesios 6:1-4

1  Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.

2  «Honra a tu padre y a tu madre»-que es el primer mandamiento con promesa-,

3  para que te vaya bien y seas de larga vida sobre la tierra.

4  Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

...y nuestro trabajo.

Efesios 6:5-9

5  Esclavos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo;

6  no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios.

7  Servid de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres,

8  sabiendo que el bien que cada uno haga, ese recibirá del Señor, sea siervo o sea libre.

9  Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo, dejando las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que para él no hay acepción de personas.

Colosenses 4:1

1  Amos, haced lo que es justo y recto con vuestros esclavos, sabiendo que también vosotros tenéis un Amo en los cielos.

Romanos 12:11

11 en lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;

Santiago 5:4

4  El jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros clama, y los clamores de los que habían segado han llegado a los oídos del Señor de los ejércitos.

Es requerido de los sirvientes que estos sean fieles. Hermanos y hermanas, ¿queréis ser útiles al propósito de Dios? ¿Queréis poneros el efod? Si así es, examinad vuestras actuales responsabilidades ante el Señor. ¿Acaso sois fieles con las cosas que se os han confiado? ¿Pueden otros confiar en vosotros con lo que ellos poseen? ¿Pueden otros depender de vosotros?

Dejemos que el Señor nos hable a cada uno de nosotros sobre esta materia.

El cinto primoroso

Al igual que el cinturón de lino, el cinto primoroso era una parte del vestido que servía para ceñirse. Pero contrario al cinturón, este estaba tejido en el efod. La traducción de la palabra hebrea que lo define significa un cinto bellamente bordado (En inglés la palabra -primoroso- se traduce del hebreo como -curioso-. N. del T.)

Éxodo 28:8

8  El cinto de obra primorosa que estará sobre él, formará con él una sola pieza, y será también de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido.

Aquí vemos que el cinto se hacía de los mismos materiales de los que estaba hecho el efod.

Éxodo 39:5

5  El cinto que sujetaba el efod formaba una sola pieza con él y era de lo mismo, de igual labor: era de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, como Jehová lo había mandado a Moisés.

De aquí el significado espiritual de los cinco materiales, oro, azul, púrpura, rojo y el fino lino torcido también aplicaban al cinto primoroso.

El propósito del cinto primoroso era el atar firmemente el efod al cuerpo del sacerdote. Una gran diferencia entre el cinto primoroso y el cinto de lino se basa en que el primero podía ser visto por los hombres y el segundo no.

El cinto primoroso parece representar un espíritu sirviente.

Lucas 12:37

37 Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá y hará que se sienten a la mesa y vendrá a servirles.

En Juan 13 vemos a Jesús ciñéndose con una toalla y servir a Sus discípulos, lavándolos los pies.

Lucas 17:8

8  ¿No le dice más bien: -Prepárame la cena, cíñete y sírveme hasta que haya comido y bebido. Después de esto, come y bebe tú-?

Aquí Jesús narra acerca de lo que debe hacer un siervo: ceñirse y servir.

Dios nos da una autoridad espiritual (el manto azul) y responsabilidad (el efod) con el propósito de servir (el cinto primoroso) a nuestros hermanos y hermanas con Jesucristo. La marca de la vida del cristiano es servir. La naturaleza de la vida Divina es darse a si misma.

El espíritu del sirviente

Responsabilidad y autoridad producen servidumbre. Un exitoso líder de Dios es aquel que sirve al pueblo del Señor.

Mateo 23:11

11 El que es el mayor de vosotros sea vuestro siervo,

Este principio espiritual aplica a todas las esferas de responsabilidad y autoridad. ¿Qué es un gran marido? Es aquel que sirve a su esposa. ¿Qué es una gran esposa? Aquella que sirve a su esposo. ¿Qué es un gran hijo? Aquel que sirve a sus padres. ¿Qué es un gran padre? Aquel que sirve a sus hijos. ¿Qué es un gran patrón? Aquel que sirve a sus trabajadores. ¿Qué es un gran trabajador? Aquel que sirve a su patrón.

Aquellos que son útiles al propósito de Dios son aquellos cuyas vidas están marcadas por el servicio. Hermanos y hermanas, si vais a ser útiles al propósito de Dios, no solamente os tenéis que colocar el efod, sino que os lo tendréis que ceñir fuertemente con el cinto primoroso del servicio espiritual.

Como hijos de Dios, tenemos que poseer una mente de servicio. Dios nos llama...

Gálatas 5:13

13 Vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros,

Quiero apelar a vuestro instinto de cristianos. Una vida más elevada desea el servir. Por esto debemos siempre buscar formas de servirnos los unos a los otros y hacer la vida de nuestros hermanos más útil y exitosa en el reino de Dios.

Marcos 10:42-45

42 Pero Jesús, llamándolos, les dijo:

-Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad.

43 Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros, será vuestro servidor;

44 y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos,

45 porque el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por todos.

Si nuestro Señor Jesucristo vino a ser -siervo de todos-, ¿acaso nosotros, Sus discípulos, podemos ser menos?

Mateo 10:24-25

24 »El discípulo no es más que su maestro ni el siervo más que su señor.

25 Bástale al discípulo ser como su maestro y al siervo como su señor...

Su vida en nosotros es aún una vida de servicio. Aferrémonos a ella y seremos sirvientes.

Que el Señor nos permita tener un espíritu de servidumbre para que nosotros podamos felizmente derramar nuestras vidas por nuestros hermanos.