DJB
De las historias al canon

2a Lección – De las historias al Canon

Enero 14, 2009

Profesor Dale Martin: ¿Qué es escritura y qué es canon? No son necesariamente la misma cosa. Cuando llamas “escritura” a algo, lo que quieres decir es que algún tipo de escrito está siendo tomado por alguien como santo y con autoridad, algo sagrado. Ahora bien, algunas religiones carecen de lo que nosotros consideramos como “escritura” en el Islam, Judaísmo o Cristianismo. Podrán tener una gran cantidad de escritos sagrados, pero no tendrán un cuerpo particular y único de escritos que puedan llamarlo escritura. Ellos tienen muchas escrituras.

Lo que hace que algo sea escritura se debe a que es tenido como autoridad y santo por una comunidad en particular. Ahora bien, notemos que esto no necesariamente quiere significar que es canónico ya que la escritura en algunas religiones se refiere a muchas cosas. Pero no tienen una lista de cosas que hace que cierta escritura se convierta en canon. Judaísmo, Islam y Cristianismo, tienen, básicamente, cánones. El Qur’an en el Islam, la Biblia Hebrea en el Judaísmo y la Biblia Hebrea más el Nuevo Testamento – y también hablaremos de algunos otros escritos – para los Cristianos.

¿Qué es lo que significa llamar a algo “canon” para hacerlo diferente de la escritura?  

Al llamarlo canon o canónico estamos diciendo que hay de hecho una lista de escritos a los que esa religión se adhiere, en los que se encuentran libros, unos dentro y otros fuera. Así pues “escritura” se puede referir a cualquier tipo de escritos sobre los cuales, un grupo de personas, los considera santos o inspirados o con autoridad. Pero cuando tú llamas a algo “canon”, indicas que hay un grupo de escritos que están delimitados por alcances o fronteras. Por supuesto,  esta palabra proviene de la griega canon, con una “n” y no dos. Esta palabra significa “lista”. También puede significar vara o báculo y por extensión “vara de medida”. Por eso, en tiempos del cristianismo primitivo, viene a ser una lista que denota autoridad. Así pues eso es lo que significa llamar a algo “canónico”.

Cuando hablas acerca del canon de Shakespeare, o el canon de la Gran Literatura de Occidente, estamos utilizando la palabra en un sentido más extenso, ya que verdaderamente no consideramos que exista una lista, o canon, con la suficiente autoridad como para considerar las fronteras de la literatura occidental.

Sin embargo, en el cristianismo, significa una lista de textos que son escritura y son reconocidos como diferentes a otros escritos. También tenemos que reconocer que los cristianos primitivos, desde los primeros tiempos, muchos de ellos aceptaron las escrituras judías como propias. Por ejemplo cuando el apóstol Pablo dice: “La escritura dice”, no está hablando del Nuevo Testamento”, sino que está hablando de la escritura judía. Así pues casi todos los cristianos primitivos, no conocían el Nuevo Testamento puesto que ellos lo estaban escribiendo. Ellos pensaban que estaban escribiendo un evangelio, o un sermón, o una carta o algo parecido. Así pues cuando vean el término “escritura” en el Nuevo Testamento, siempre, menos una vez quizá – y hablaremos acerca de esto cuando lleguemos a ello – se refiere a la escritura judía, aquella aceptada por los cristianos y aceptada por los seguidores de Jesús como propia.

Los escritos más antiguos que tenemos por cristianos – y esto es sobre lo que trataremos en la lección de hoy de cómo veintisiete libros se convirtieron en el canon del Nuevo Testamento ¿cómo estos fueron elegidos?, ¿quién o quiénes fueron los que tomaron la decisión?, ¿cuándo la tomaron?, ¿qué criterio utilizaron?, y ¿por qué unos libros se incluyeron y otros no? 

Los escritos más antiguos del cristianismo son las cartas de Pablo. Esto nos puede tomar por sorpresa, puesto que entramos al Nuevo Testamento a través de los evangelios; y la mayor parte del tiempo la gente asume, “¡Oh!, los evangelios son acerca de la vida de Jesús, estos deben ser los más antiguos”. Bien, los evangelios fueron escritos después de las cartas de Pablo en unos 20 a 30 años.

Así pues el material más antiguo que poseemos son las cartas de Pablo. Y la más antigua de ellas el 1 Tesalonicenses, probablemente de fecha alrededor  del año 50. Rápidamente, diferentes iglesias, probablemente las iglesias de Pablo, comenzaron a enviarse copias de las cartas de Pablo. Recordemos que, en aquellos tiempos, no existía la imprenta. Cuando una iglesia recibía una copia de la carta de Pablo, tomarías un escriba, a menudo esclavos ya que estos eran entrenados para ser escribas, y harían una copia, luego guardarían el original o la copia y enviarían la otra a otra iglesia. Así las cartas eran copiadas y libros eran copiados y enviados a diferentes comunidades. Esto es lo que obviamente ocurrió.

En Colosenses 4:16, que de hecho, discuto, no escrita por Pablo, a pesar de que dice ser escrita por él, el autor dice: Cuando esta carta se haya leído entre ustedes, háganla leer también en la iglesia de los Laodicenses. Ustedes, por su parte, lean la carta que viene de Laodicea. Noten que el autor – del que pienso es un seudoepígrafo – está escribiendo en el nombre de Pablo, pero no es realmente Pablo. Dice que hay otra carta de Pablo escrita a la iglesia de Laodicea. Ellos te enviarán una copia y tú envíales una copia de esta. Rápidamente podemos darnos cuentas que hasta en las cartas escritas en el nombre de Pablo, esta actividad era compartida por todos.

También podemos ver de nuevo en la carta a los Efesios, proclamándose de Pablo, pero yo discutiré que no es de Pablo cuando lleguemos a ella, en la mitad del semestre. La carta a los Efesios parece como si no hubiera sido escrita solamente a una iglesia. Parece como una carta circular escrita a diferentes iglesias. Y una de las razones que nos hace pensar así, se debe a que en algunos de los manuscritos más antiguos de Efesios, el “a los Efesios” no está escrito. Está en blanco o dirigido a otra persona. Por esta razón, algunos eruditos han considerado que la carta a los Efesios, originalmente, fue escrita como una carta circular. Y ¡quién sabe!, el escriba original, hizo varias copias con el nombre en blanco con objeto de que alguien los rellenara. “Bueno, estamos en Laodicea, pongamos ‘a los de Laodicea’, y podemos hacer como si Pablo nos la envió”. Así pues la tradición de los manuscritos sugiere que era una carta para ser tratada como una carta circular.

También tenemos algunas imitaciones a las cartas de Pablo. Por ejemplo, he dicho que no creo que Colosenses esté escrita por Pablo, sino por un discípulo de Pablo, quizá después de su muerte. Efesios fue escrita por un diferente discípulo de Pablo que utilizaba como su modelo de carta paulina, las verdaderas cartas de Pablo, o al menos algunas de ellas que poseía y conocía. Pero él también utilizaba la carta a los Colosenses. Así pues tomemos nota, otro personaje falsificando una carta de Pablo y está tomando otra carta falsificada de Pablo como su modelo. De hecho, en algunos lugares hasta casi los copia. Así podemos decir que el escritor de Efesios parece ser un autor diferente, pero utiliza la carta a los Colosenses como uno de sus modelos.

Así pues, las cartas de Pablo son imitadas, nuevas eran escritas y todas circuladas. Las cartas de Pablo se convirtieron en famosas y respetadas y al menos, en algunos aspectos del cristianismo primitivo, eran consideradas como “escritura”.   Y esta es la única excepción a la que me referí cuando en el Nuevo Testamento vemos la palabra “escritura”. El que escribió 2 Pedro – de nuevo no realmente Pedro, sino alguien escribiendo en nombre de Pedro – habla de las cartas de Pablo como si, y de hecho las llama escritura cuando dice: Asimismo en todas sus cartas habla en ellas de esto; en las cuales hay algunas cosas difíciles de entender, que los ignorantes e inestables tuercen, como también tuercen el resto de las Escrituras, para su propia perdición (destrucción). Así pues, para el tiempo en que la 2 Pedro fue escrita, que fue mucho más tarde que las cartas de Pedro, para algunos cristianos ya eran consideradas como “escrituras”. Entonces colecciones de las cartas de Pablo eran poco a poco copiadas y circuladas. Esto constituye el primer paso en el que tenemos una colección de escritos considerados santos entre los cristianos además de las escrituras judías.

También sabemos acerca de las tradiciones orales en las cartas de Pablo. Y esto nos lleva acerca de ¿cómo se hicieron los evangelios?

Entonces las cartas de Pablo vienen al encuentro. ¿Cómo vieron la luz los evangelios? Sabemos que existían tradiciones orales de Jesús. La gente siempre hablaba de Jesús en sus Iglesias. Algunas veces las narraban. Así en Romanos 12:14 Pablo dice: Bendigan a los que los persiguen. Bendigan, y no maldigan.  Ahora, él no dice que esta es una cita de Jesús. Pero suena parecidísimo a lo que encontramos en los evangelios, como en Mateo 5:44. Así pues Pablo está diciendo esto, probablemente como pasando una cita de Jesús. En 1 Corintios 11:23–26, os leeré esto.

Comiencen a traer sus Biblias a clase, si no las han traído hoy. Porque, deben saber que no pueden confiar en mí y, por tanto, deben verificar y estar seguros que no les estoy mintiendo.

Bien, debería hacer esto ahora ya que estamos al comienzo del semestre. El lema oficial de esta clase es: de omnibus dubitandum. Díganlo conmigo, por favor. De omnibus dubitandum

Estudiantes: De omnibus dubitandum

Profesor Dale Martin: Escríbanlo. Repítanlo en la noche, antes de ir a dormir. Díganlo en la mañana, cuando despierten. Durante todo el semestre, díganlo antes de irse a dormir y al levantarse en la mañana. ¿Puede alguien decirme qué significa? “duden de todo”. Duden de todo. Y esto me incluye a mí, porque les voy a estar mintiendo todo el semestre. O, al menos, alguien me va a acusar de ello, se lo garantizo.

OK. 1 Corintios 11, si trajo su Biblia, síganme, versículo 23. Porque yo recibí del Señor, Pablo dice  lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;  y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.  Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo testamento en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que Él venga. ¿De dónde Pablo saca esto? Él dice “Os lo doy tal como yo lo recibí”.

Esta es la forma tradicional de pasar la tradición en griego. Así que Pablo sabe que está pasando un poco de tradición, muy temprana tradición cristiana. Pero Pablo no era discípulo de Jesús durante su vida. Pablo nunca vio a Jesús, excepto en visiones. Pablo vio a Jesús en visiones apocalípticas, pero nunca le vio, cara a cara. Entonces Pablo no era su discípulo. Tiene que haber sabido esto de otros discípulos de Jesús. ¿Qué nos dice esto? Nos dice que diferentes discípulos de Jesús recordaban algunos de sus dichos y los contaban a la gente después de su muerte.

Hay otro pasaje interesante en 1 Corintios 9:14, dónde Pablo dice “Así también ordenó el Señor que los que predican el evangelio, vivan del evangelio.” Ahora bien, actualmente no en los evangelios no encontramos nada que diga Jesús como él dice. Suena a algo parecido, quizás, a Lucas 10:7. Pero esto es un dicho que Pablo atribuye a Jesús, no se encuentra en nuestros evangelios. También muestra y también es interesante, que Pablo dice a los predicadores que deben ganarse la vida predicando el evangelio. Esto es, las iglesias deben apoyar a los predicadores y misioneros. Pablo dice que eso es un mandamiento de Jesús. Él, no obstante, no lo obedece, puesto que él apunta que no piensa obtener dinero de sus iglesias.

Así pues, el evangelio que puso estas cosas juntas, algunas de las cosas que poseemos, es el evangelio de Marcos. Fue probablemente escrito alrededor del año 70 y en las dos próximas clases les mostraré por qué creemos que podemos señalar la fecha en la que este evangelio fue escrito. Es un pequeño pero interesante proceso. Luego Mateo y Lucas fueron escritos después de Marcos y para ello utilizan las fuentes de Marcos. Cuando lleguen a la sección de discusiones sobre el problema sinóptico, que será su primera sección de discusiones, aprenderán esta teoría acerca de la relación entre Mateo, Marcos y Lucas. Quién escribió primero, quién copió a quién, quién usó a quién y todas estas cosas.

El comienzo de Lucas comienza así. “Puesto que ya muchos han intentado poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros son ciertísimas, así como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra; me ha parecido también a mí, después de haber entendido perfectamente todas las cosas desde el principio, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo, para que conozcas la certeza de las cosas en las que has sido instruido.”   Ahora bien, ¿qué nos dice esto? Nos dice que cualquiera que haya escrito el evangelio de Lucas y, de nuevo les digo que probablemente no fue el personaje histórico llamado Lucas que fue compañero de Pablo, también leyó otros escritos sobre el tema, y de todas esas cosas, él compuso su evangelio.

Así pues podemos decir que los evangelios comenzaron con las tradiciones orales que fueron circulando, diferentes historias sobre Jesús. Y luego, poco a poco, a 40 años de la muerte de Jesús, aparece el evangelio de Marcos en el año 70. Si Jesús fue crucificado en el año 30 eso hace un período de 40 años entre la muerte de Jesús y la aparición del primer evangelio que tenemos en nuestro poder. No obstante había otros materiales escritos que circulaban en aquella época.

Ahora bien, ¿qué nos dice esto? Algunas de estas cosas – nos ponen a pensar – como gente moderna, que un texto escrito es lo mejor. Es mejor que un rumor o una tradición sin confirmar. Es interesante considerar que los antiguo no lo veían de ese modo. De hecho, hay un personaje llamado Papías, se encuentra en el papel que les he entregado, que era un líder cristiano que probablemente escribió algunas de estas cosas por los años 130 o 140. Y dice acerca de su pequeña investigación: “No dudaré el presentar ante ustedes mi interpretación sin importar aquellas cosas que bien aprendí de los presbíteros” – queriendo decir los ancianos – “y bien recordadas, asegurando la verdad de ellas. Puesto que no me conformé, como la multitud hace, con lo que hablan aquellos que dicen muchas cosas, sino en aquellos que hablan la verdad.  Ni me conformé con aquellos que apelan a extraños mandamientos, sino en aquellos que apelan a los dados por el Señor a la Fe, viniendo de la Verdad en persona. Y si, por casualidad, viene alguno de los seguidores de los Presbíteros (ancianos) les pregunto sobre las palabras de ellos sobre lo que Andrés o Pedro dijeron, o lo que Felipe o Tomás o Santiago o Juan o Mateo o cualquier otro de los discípulos de Jesús dijo, y las cosas que Ariteon y el anciano Juan, discípulos del Señor dijeron. Puesto que supongo que las cosas de los libros me ayudan, tanto como las cosas de una continua y viviente voz.”

Notemos lo que dice Papías, él no entrevista a los apóstoles, ha pasado mucho tiempo desde su muerte. Pero trata de encontrar gente que son viejos que conocieron a los apóstoles. Dice que los preguntaba acerca de las cosas que Jesús dijo. Esto es interesante, puesto que muestra la continua tradición. Pero también dice que confía más en la tradición oral que en la escrita. Esto es importante de tomar en cuenta.

La próxima vez que comenzamos a ver algún tipo de desarrollo sobre el Nuevo Testamento, es en la mitad del siglo segundo. Tenemos un personaje llamado Justino el Mártir. Se le conoce por este nombre pues fue martirizado por la fe alrededor del año 150. Él menciona “las memorias de los apóstoles”. Creemos que está hablando de los evangelios, pero no utiliza este término cuando el habla de “las memorias de los apóstoles”. Él sabía que había documentos escritos. También sabemos que por aquella época hay varios documentos que son circulados que aparentan ser los evangelios. Están los de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, que se encuentran en nuestras biblias, pero también está el evangelio de Tomás del que conocemos desde hace tiempo. También ustedes han oído hablar del de Judas que fue descubierto y publicado recientemente. De igual manera tenemos el evangelio de María. Hay varios evangelios más circulando en el siglo II. Así es cómo estos documentos escritos aparecieron. ¿Por qué nos quedamos sólo con cuatro?

En primer lugar tenemos que hablar de Marción. Creo que está en uno de los papeles que les hemos entregado ¿no es así? Bien, Marción, muere alrededor del año 160. Procedía del Asia menor, lo que es hoy día Turquía. Acostúmbrense a utilizar este término, puesto que cada vez que digamos “Asia Menor”, estaremos hablando de esa sección en el Mediterráneo, hoy día conocida como Turquía. Pero era conocida durante el período del Imperio Romano como Asia Menor. Marción vino a Roma procedente del Asia Menor. Parecía ser un exitoso hombre de negocios, constructor de barcos. Donó a la iglesia de Roma una gran suma de dinero y, como consecuencia, fue honrado grandemente.

Pero luego comenzó a enseñar ciertas doctrinas que parecieron a los cristianos de Roma un tanto fuera de lugar. Para empezar decía que Dios, el mencionado en la escritura judía, el Dios que creó la tierra, no era el padre de Jesucristo. Era, malo, o inepto dios. Él le daba a todas esas gentes unas reglas que eran malas y los castigaba si no obedecían las reglas. Ese no era el Dios que Jesús hablaba acerca de ser el Dios de la gracia, de amor y de compasión.  Así pues, decía, “Ese Dios no es el padre de Jesucristo. Ese no es el Dios de Jesús habla. Así pues lo que necesitamos es deshacerse de las escrituras judías”. Decía “Los cristianos no necesitan las escrituras judías. Todas son acerca de un dios equivocado, acerca de un falso dios. No necesitamos nada de eso. Lo que nosotros necesitamos”, decía, “es el evangelio”. De hecho tomó uno de los evangelios, el de Lucas – ¿por qué tomo el de Lucas? Porque creyó que Lucas había sido compañero de Pablo – y Lucas transmitía el evangelio de Pablo, porque Pablo era su apóstol favorito.

Marción creía que Pablo había sido el único apóstol entre todos los demás, que lo tenía claro y había entendido todo. Había enseñado a la gente que “No tienes que obedecer la ley judía”. De hecho enseñaba a la gente “No tienes que obedecer la ley judía”. Así Marción decía, “Pablo tiene la razón” y se deshizo del Antiguo Testamento. Se deshizo del Dios de los Judíos e introdujo el correcto evangelio de Jesús. Lucas recogió esto en su evangelio. Así Marción dijo que solamente lo que tiene que ser para nosotros escritura no es la escritura judía. ¡Desháganse de ella! Solamente necesitamos las diez cartas de Pablo que conocemos, ahora bien, son trece las cartas de Pablo – que dicen ser de Pablo – en nuestra biblia. Marción solamente conocía diez. Esto también puede ser interesante más tarde en el semestre. Pero parece que solamente incluyó diez cartas en su lista. 

Ahora bien, habrán notado si han leído algunas de las cartas de Pablo y el evangelio de Lucas, que esas gentes parecían creer que el Creador Dios, mencionando en las escrituras judías, era de hecho el padre de Jesucristo. Marción se dio cuentas de algunos de esos pasajes también, como cuando Lucas parecía citar las escrituras judías y dijo “¡aha! Los otros apóstoles judíos, los malos apóstoles, se apoderaron de las cartas de Pablo, tomaron el evangelio de Lucas y los adulteraron. Ellos fueron los que escribieron eso.” Así Marción reclamó para sí el derecho de editar todo aquello agregado a las cartas de Pablo y al evangelio de Lucas. Y esta editada versión de las cartas de Pablo y el evangelio de Lucas es lo que Marción publicó como su canon.

Esta es la primera vez en el cristianismo que tenemos a alguien intentando decir, “Esta es la lista autorizada, y todas las demás no son parte de esta lista. Marción quien fue considerado un hereje por parte de los cristianos ortodoxos – recuerden que esta época, hay un gran cantidad de diferentes cristianos. Entonces ¿cómo diferenciamos un cristiano ortodoxo de otro herético? Bien, en el siglo II, es tu opinión o la mía. Aún no han aparecido los credos que tratarán de solventar para siempre estas cosas, como ocurría en los siglos III y IV. Pero muchos de los cristianos de Roma, el Obispo de Roma y muchos más, consideraban herético a Marción por lo que decía. Le sacaron de la iglesia. Le devolvieron su dinero, el que había dado a la iglesia y le arrojaron fuera de la iglesia, declarándole hereje. El Creador Dios, es realmente Dios. La escritura Judía es realmente nuestra escritura y el Dios de Israel es el Dios de Jesucristo y también su padre.

Pero parece ser que Marción había realmente metido miedo a la iglesia de Roma. Si no aceptabas el canon de Marción, su lista, ¿cuál era tu lista entonces? Si decías que otros evangelios eran tan importantes como el de Lucas, ¿quién lo decía y por qué? ¿quién lo anunciaría? Marción, parece que hizo ver a los líderes cristianos de la necesidad de indicar las escrituras cristianas que eran las aceptadas. Así pues, ¿qué hacemos con los evangelios? Hay cuatro diferentes aceptados por algunos, cinco o seis por otros. En esta época, parece ser que en Roma eran acepados comúnmente los cuatro evangelios que tenemos en nuestras biblias, Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Ahora bien, algunos aún tratan de descifrar el por qué tenemos cuatro. ¿Por qué tenemos cuatro?

Así, hay otras gentes, como Tatiano, que decidió tomar los cuatro evangelios y hacer una edición que sintetizaría todo el contenido de los cuatro evangelios en uno solo. Él hizo el Diatesarón, que es una palabra griega que significa por los cuatro. Tomó los cuatro libros y creó uno solo con ellos. Había algunos que decían, “bien, aceptas a Marcos porque fue discípulo de Pedro”. Esta era la forma de pensar de Papías. Por otros lados decían que Marcos había viajado con Pedro a Roma y Marcos había escrito la versión del evangelio de Pedro. Y por esto Papías decía que la versión de Marcos no era confiable. Otros decían que Lucas escribió el evangelio predicado por Pablo, por tanto Lucas tenía autoridad. También decían, “bien, Mateo fue, de hecho, uno de los discípulos de Jesús”. A él se le menciona en los evangelios. Entonces el evangelio de Mateo también se considera uno de los buenos. Juan, también era considerado de la misma manera.

Ahora bien, el problema era que Papías y estos otros, en realidad, no tenían idea de lo que hablaban. Papías, por ejemplo, pensaba que el evangelio de Mateo, originalmente, había sido escrito en hebreo y luego, más tarde, traducido al griego. Esto es falso. Cualquiera de nosotros que conocemos griego y conocemos hebreo podemos decir que el evangelio de Mateo fue escrito en griego. No parece para nada una traducción del hebreo. Por esto nos inclinamos a dudar todas estas diferentes tradiciones. Que Marcos fue el discípulo de Pedro que escribió el evangelio de Pablo. Que Lucas fue escrito por un discípulo de Pablo y que Juan fue escrito por el discípulo Juan.

Básicamente lo que los eruditos modernos creen, es que todos esos cuatro evangelios fueron publicados anónimamente. No nos dicen quién es el autor. Notemos, no son seudoanónimos. Hay diferencias entre ser un escrito seudoanónimo – fácil para mí el decirlo – y anónimo. Anónimo significa que no sabemos quién lo escribió. Es publicado sin un nombre de autor. Seudoanónimo significa que es publicado con un falso nombre, atribuido a un falso autor. Los cuatro evangelios no son seudoanónimos porque en los manuscritos más antiguos creemos que no contienen los nombres tales como el “Evangelio de Mateo”, “Evangelio de Marcos”, “Evangelio Lucas” o “Evangelio de Juan”. Fueron publicados con el texto tal como estaba. Si acaso llevaban un nombre, no tenemos evidencia alguna de que así fuera en la historia del manuscrito. Ni tampoco poseemos evidencia histórica de otro tipo. Lo que ocurrió fue que esos nombres fueron agregados a los documentos y eso es lo que eventualmente fue incluido en el canon. La gente pensó que esos documentos fueron escritos por aquellos nombres que llevan y por tanto, piensan que tienen algún tipo de conexión con los apóstoles.

Vean lo que cada lista del canon tiene, está en el papel que les hemos entregado, vean el canon Muratorian. Recuerden que la palabra canon simplemente significa lista. Así pues esto era la lista de libros que el mismo autor creía eran escrituras y debían ser en las iglesias cristianas. También mencionan otras que no deberían leerse. Algunas veces no pensaba que eran malos libros, sino que no debían ponerse junto con otros documentos canónicos de más alto valor. Hay un gran debate sobre si esta lista fue confeccionada en el año 200 o el año 400. Eruditos se alinean a ambos lados. Cuando estaba en la universidad se solía decir que estaba compuesto alrededor del año 200, ahora entiendo que la mayoría de los eruditos dicen “No, viene de una época posterior”. Esto no es importante para nosotros, porque lo que es importante en este momento, es ver lo que era incluido y lo que no lo era, tanto en el año 200 como en el 400.

Este canon incluye libros que no están en nuestra biblia: La Sabiduría de Salomón, que es apócrifo – ya hablaremos sobre ello – y la Apocalipsis de Pedro. Nosotros no tenemos una Apocalipsis de Pedro junto con la Apocalipsis de Juan. Simplemente no está en nuestra biblia. Se considera escrito apócrifo del Nuevo Testamento. También este escritor excluye libros que están en nuestras biblias, la carta a los Hebreos, una carta de Juan, rechaza el Pastor de Hermas, el cual es un libro que incluimos en un grupo de escrituras llamadas los Padres Apostólicos. Se escribió alrededor del siglo II por un individuo llamado Hermas, y es llamado el Pastor. También excluye otros libros que él llama gnósticos. Al final del semestre hablaremos acerca de lo que “gnóstico” significaba en aquellos tiempos. Así pues, observemos que esta es una temprana lista canónica y no es igual a la nuestra, no obstante, tiene los cuatro evangelios.

Entonces, la primera vez que obtenemos una lista cristiana que aún poseemos, que aún existe, que sobrevive y que tiene los 27 libros del Nuevo Testamento que están en nuestra biblia, ocurre en el año 367. Está en la carta de Pascua escrita por el obispo Atanasio, obispo de Alejandría. En aquella época los obispos, especialmente los de ciudades importantes, algunas veces enviaban cartas, cartas pascuales en la Pascua. En ella daban instrucciones de diferentes tipos a sus iglesias. Un año cuando hacía esto, dice, “Estos son los libros que deben leer y estos son los libros que no”, y esta es la primera vez en la que precisamente los 27 libros que indica son los 27 que nosotros listamos. Es interesante notar que lista las cartas de Pablo detrás de las otras cartas, en lugar de antes, tal como tenemos en nuestra lista. A partir de ahí no ha habido mucha consistencia hasta los siglos IV, V y VI. 

Lo que estoy diciendo es que tomó mucho tiempo para que esto se consolidara. Y una de las cosas que lo ayudó fue el desarrollo de los códices, los códex. ¿Qué es un códex? Los libros primitivos eran todos rollos. Así, si tenías un libro tan largo como el evangelio de Mateo, este sería un rollo bastante grueso. Ahora bien, ¿qué ocurre si quieres leer, no el libro entero, sino solamente Mateo 13:13? Bien, entonces tienes que desenrollar el rollo y desenrollar y desenrollar y desenrollar. Finalmente encuentras lo que querías leer y ahora lo tienes que volver a enrollar. ¿Y qué ocurre si tienes que andar de atrás para adelante en diferentes cartas? Bueno, en este caso deberías desenrollar diferentes rollos.

Los rollos, en las sinagogas, estaban en diferentes cestos o cajas o en un lugar llamado geniza, no tenían libros como estos. Solamente tenían rollos. Así si querías leer Isaías, entonces era más de un rollo y tenías que tomar el que querías y desenrollarlo.

Ahora bien, lo que los eruditos han especulado – no estamos seguros de ello – es que, en algún momento de este período de tiempo, en el primitivo cristianismo, alguien tuvo la gran idea al decir: “Cortemos los rollos en páginas y cosámoslas para hacer un libro, de esta manera podremos ojearlo mucho más fácil”. Algunos eruditos han especulado acerca de que los cristianos podrían haber sido los primeros en hacerlo debido a que podrían haber discutido entre ellos o con sus amigos judíos. O, en ciertos casos, con sus enemigos los judíos. Y si quieres probar que Jesús realmente fue nacido de una virgen, bien, tenías que ir a ese pasaje de Isaías dónde, al menos en la versión griega – no en la hebrea – sino en la versión griega de la escritura judía que dice que este hombre nacería de una virgen. Esta es la profecía que leemos por Navidad, “una virgen concebirá y dará a luz un hijo”, pero también deberás referirte a un Salmo aquí y otro allá y esto es muy difícil hacer desenrollando y enrollando rollos.

Así pues, algunos creen que los cristianos, precisamente porque necesitaban probar los textos considerablemente, necesitaban ir a través de muchos textos, fueron los que inventaron el códex. Y esto es lo que son los códex, páginas cosidas unas con otras en envueltas en unas cubiertas más fuertes. Así pues cuando lean la palabra “libro” en los textos antiguos griegos o romanos, no significa nuestros libros, sino rollos. Cuando ustedes vean la palabra libro, esta cosa mecánica, de hecho ellos están hablando de un rollo. Este, el libro, fue una nueva invención o una nueva pieza de tecnología. Probablemente no tan revolucionario como el computador, pero cercano a él. Y de pronto los pesados y aparatosos rollos se transformaron, conteniendo los códices que hoy poseemos. Un códex con toda la biblia, debería ser bastante grande. Los que nos quedan, se encuentran guardados en el Museo del Vaticano. Tenemos algunos códices que sobrevivieron este periodo. Son impresionantes. En efecto, serían grandes, pero, a pesar de todo, más fáciles de transportar y manejar que una caja llena de rollos. Por esto, podemos decir que los códices fueron una verdadera innovación tecnológica.

Pero el problema que esto causó se debió a que si ponías todos los libros, es decir, los documentos que creías que eran escritura, entre dos cubiertas, no era lo mismo que tener un montón de rollos en un cajón o armario, puesto que si decidías que Daniel no era escritura o si Revelación o los escritos de Juan tampoco lo eran, simplemente los sacabas de la caja y los guardabas en otro lugar de la iglesia o sinagoga. Pero una vez que comenzabas a publicar libros entre dos cubiertas, tenías que decidir qué es lo que iba dentro y qué es lo que no. Así en esta época, tercero, cuarto y quinto siglos, nos encontramos con diferentes códices, es decir, libros. Entonces podemos decir cuáles eran los libros que ellos incluían entre sus escrituras.

Vean las hojas que les hemos entregado con algunos ejemplos. El canon de Mommson, de principios del siglo IV, incluye Mateo, Marcos, Juan y Lucas, en este orden. Tiene nuestros cuatro y solamente cuatro, pero en diferente orden. Excluye Hebreos, las cartas de Santiago y Judas y esta es una de las cosas interesantes que dice: argumenta que los libros deben ser 24, pues en Revelación 4:10 están los 24 ancianos en el trono de Dios. Argumento convincente, ¿no es así? El codex Sinaítico, creemos que data del año 350, es uno de los primeros códices bíblicos que tenemos; incluye la carta de Barnabás, la cual no tenemos en nuestras biblias, pero lo tenemos, y el Pastor de Hermas, del cual hablé anteriormente. Estos fueron escritos en Roma alrededor de año 100 o quizá un poco después. También excluye Judas. Así pues, incluye dos libros que nosotros no tenemos y excluye uno que tenemos. El códice Claromontano del siglo VI, así en los años 500s incluye Mateo, Juan, Marcos y Lucas. De nuevo tiene los cuatro pero también en orden diferente. Tiene la carta de Barnabás, el Pastor de Hermas, los Hechos de Pablo con los Hechos de los Apóstoles y la Revelación de Pedro. De nuevo encontramos la Revelación de Pedro pero excluye la carta de Pablo a los Filipenses, Hebreos y 1a y 2a a los Tesalonicenses.

 Entonces, notemos lo que significa cuando algunos dicen que utilizan el año 367, cuando el obispo Atanasio, en la Pascua, envió su carta pastoral. Y dicen que esa fue la fecha en que se hizo el canon del Nuevo Testamento, ya es que la fecha más temprana que poseemos. Pero eso no es cierto. Él era solamente un obispo de una zona, su carta no obligaba a nadie fuera de ella, era solamente para las Iglesias de la diócesis de Alejandría. En consecuencia esto no fija la fecha del canon. La fecha del 367 es simplemente la más temprana que encontramos en la que la lista concuerda con los veintisiete libros del Nuevo Testamento que encontramos en nuestras biblias. Pero cuando miramos a todos estos códices, encontramos diferentes listas, desde un siglo después hasta tres siglos más tarde. Entonces, podemos concluir que tomó un largo tiempo para que se llegara a un acuerdo sobre estos 27 libros, y hablaremos sobre ello y cómo sucedió.

Lo que realmente sucedió fue consenso. Diferentes obispos, en diferentes grandes ciudades y diferentes concilios, algunas veces trataban de decidir y enviaban decretos. Pero nunca definían este punto para todos los cristianos alrededor del mundo. Esto es sorprendente. Pero lo que cuenta es que la biblia aún no es tema solucionado para todos los cristianos de todo el mundo. Así el canon de nuestro Nuevo Testamento, nuestros 27 libros, son aceptados por todas las iglesias cristianas, generalmente. Excepto que el libro del Apocalipsis de Juan, aún no forma parte de algunas iglesias Orientales o del Medio Oriente.  

El canon de la iglesia Católica Romana de Occidente y las biblias Griega y Eslavas, tienen por ejemplo a Tobit como parte del Antiguo Testamento, Judit, la Sabiduría de Salomón, Eclesiasticus, Baruch, la carta de Jeremías y 1ª y 2ª de Macabeos, también tienen unas versiones más largas de Daniel y de Ester. Así pues, las biblias Católica Romana, Griega y Eslava incluyen el canon que tenemos, pero también incluye algunas, que, si han crecido en una iglesia protestante, no se encuentran en la biblia protestante. Las biblias Griegas y Eslavas también aceptan 1ª de Esdras, la Oración de Manasés, el Salmo 151 – tienen otro salmo – y 3ª de Macabeos, otro libro de los macabeos. No necesitan memorizar todo esto, solamente les estoy dando una idea de los diferentes cánones, de las diferentes iglesias, en las diferentes regiones. Las Eslavas y la Vulgata Latina también aceptan el Salmo 151 y 3ª de Macabeos y el canon Griego también acepta 4ª de Macabeos.

¿Por qué el canon Protestante es así? En tiempos de la Reforma, lo Católicos Romanos no solo tenían los 27 libros del Nuevo Testamento, del canon que nosotros ahora poseemos, sino que también tenían lo que los Protestantes vinieron a aceptar como el Antiguo Testamento. Pero también tenían otros libros que nosotros llamamos Apócrifos, tales como Judit o Tobit o 1ª y 2ª de Macabeos. Si ustedes compraron la biblia que ordené la “New Oxford Annotated Bible with Apocrypha”, esta contiene varios libros que están en una sección aparte de la biblia, con objeto de mostrar que no son parte de la biblia hebrea ni tampoco del Nuevo Testamento.

Pero los primeros cristianos aceptaban todos esos libros. Los primeros cristianos no leían la biblia hebrea en hebreo, la leían en griego. Así cuando ellos por primera vez se encontraron las escrituras hebreas, las leían en griego. También había varios otros documentos judíos, escritos en griego que no eran parte de la tradicional biblia hebrea, siendo aceptados como escritura por muchos judíos y por tanto por muchos cristianos. Esos libros eran aceptados por católicos, Católicos Romanos y cristianos hasta tiempos de la Reforma.

En la Reforma, Martín Lutero, Calvino y Melanchon, decidieron que – recuerden que la Reforma viene después del Renacimiento y los comienzos del redescubrimiento del estudio de los textos originales escritos en griego y el latín – querían ir también a la lengua hebrea. Así pues, aprendieron hebreo. Comenzaron a leer la biblia hebrea en hebreo, no en las traducciones en griego y en latín. También trataron de ir a los correctos textos en griego del Nuevo Testamento haciendo una crítica de los textos. Practicaban lo que era el creciente estudio investigativo de la época del siglo XVI, yendo hacia los textos originales, tan próximos como podían. Entonces los reformistas decían, “un momento, mira miren a todos esos textos judíos en griego que no pertenecen a la biblia hebrea. No existen en hebreo, solo existen en griego” y continuaban diciendo “no vamos a aceptar esos textos como parte del Antiguo Testamento”. Decidieron regresar a los textos hebreos del Antiguo Testamento y no aceptar los documentos judíos escritos en griego. Los Católicos Romanos dijeron “No, nosotros seguiremos utilizando estos textos”. Es por esto que el Antiguo Testamento de la biblia católica es más grande que el Antiguo Testamento de la protestante. El Antiguo Testamento de la biblia católica tiene los mismos libros que el Antiguo Testamento de la protestante, pero contiene además esos otros documentos greco-judíos que nosotros conocemos como apócrifos, etimológicamente “escritos ocultos”.

Sí, dígame.

Estudiante:  (no se le oye)

Profesor Dale Martin: ¿Qué cuándo y cómo quedó fija la escritura judía? – La Biblia Judía se comenzó a desarrollar en el período rabínico. Así lo que los rabinos – ahora bien esto es después de Jesús y Pablo. Estamos hablando de los siglos tercero, cuarto, quinto y sexto – comenzaron a enseñar a su pueblo que solamente las escrituras hebreas, en hebreo, deberían ser utilizadas. En otras palabras, los rabinos eventualmente comenzaron a rechazar el uso de la biblia en griego también. Esto tomó bastante tiempo y esto se debió a que en tiempos de Jesús y Pablo más judíos tenían al griego que al hebreo como lengua materna. La mayor parte de los judíos del siglo primero utilizaban el griego como su lengua principal, más que el hebreo y mucho menos el arameo. Por eso tenían la biblia en griego. Algunos creen – y esto es cuestión de debate – y yo me inclino a creer que una de las razones que los rabinos comenzaron a usar el hebreo más y enseñar la biblia hebrea en hebreo, se debe a una reacción contra la predominancia del cristianismo con su fuerte crecimiento. Así pues las ideas rabínicas y prácticas surgidas en esta última época, enseñaban que debían rechazar la biblia en griego y no utilizarla. Bueno, la podías utilizar pero sin ninguna autoridad. Así comenzaron a enseñar que la biblia hebrea era la única que deberían usar los judíos. Los judíos de hoy la llaman la Tanakh, que es un acrónimo de la Torah y entonces, la ley, los profetas y las escrituras. Así pues llaman a menudo su biblia Tanakh, o simplemente biblia. Esta está constituida solamente por aquellos textos hebreos que los rabinos eventualmente dicen que forman parte de la biblia hebrea. Buena pregunta.

Notemos cómo los judíos tienen una biblia que está básicamente centrada en la antigua biblia hebrea. Los protestantes, en un sentido, siguieron a los rabinos y aceptaron la biblia hebrea como el Antiguo Testamento. Los Católicos Romanos siguieron más lo que era la tradición cristiana de aceptar no solamente la biblia hebrea, aunque era, la mayor parte del tiempo, traducida al griego y el latín y también los documentos judíos que venían de aquella época y sobrevivían en griego. Así es cómo los cristianos, protestantes tienen unos textos y los católicos tienen otros y los judíos tienen otros. Ahora bien, ¿Qué hay de los Episcopales? Ellos decidieron estar en el medio, decidieron estar un poco protestantes y un poco católicos, a pesar de que muchos episcopales y anglicanos, muchos aunque no todos, se consideran protestantes. Los Anglicanos siguen el canon católico un poco más. Protestantes y judíos tienen diferentes. Ese es más o menos en la situación que nos encontramos hoy día. Pero observen cuánto tiempo nos tomó llegar aquí, cuantos siglos nos tomó.

Ahora bien, lo más importante es saber quién lo hizo y por qué lo hicieron. Básicamente algunos concilios en la primera iglesia, concilios que podrían ser convocados por el emperador, por ejemplo, Constantino o sus sucesores, debido a que algunas veces se cansaban de las iglesias – ustedes saben cómo los cristianos discuten todo el tiempo. Cuando yo era un niño en Texas, uno de nuestros dichos era, “hagamos como una iglesia Bautista y dividámonos”. – estaban cansados de que los cristianos siembre discutían. Entonces los emperadores trataban de llamar a concilios para ponerse de acuerdo en diferentes cosas; ponerse de acuerdo en doctrina, en el canon. Así algunos concilios trataron de ponerse de acuerdo en el canon, así hicieron algunos concilios. Pero el canon se fue desarrollando con el transcurso del tiempo por medio de un proceso de consenso general. Entonces, como he dicho, por medio de estas diferentes instituciones del cristianismo, terminaron en diferentes decisiones.

Pero ¿por qué incluían ciertas cosas? ¿por qué algunos textos eran incluidos y otros no en el Nuevo Testamento? La razón no se debe a lo que la mayor parte de los contemporáneos piensan. La mayor parte de los cristianos de hoy día responden a las preguntas de “¿Por qué este texto es escritura? o “Por qué pertenece al canon?” diciendo, “Porque es inspirada”. Esto no es lo que los antiguos creían. Ellos pensaban que la inspiración, pues había muchos textos inspirados, tenía diferentes niveles. Así pues, simplemente porque el texto es inspirado o que creas que el texto fue inspirado por Dios a alguien para que lo escribiera, no era prueba suficiente para los antiguos de que fuera incluido en sus biblias o en su canon.

Así pues, contrario a la opinión moderna, la inspiración, no era el criterio del que hablaban los antiguos. Hablaban de la autoría apostólica. Por ejemplo Papías y otros escritores antiguos decían: “Bueno, aceptamos el Evangelio de Marcos porque, si bien no fue escrito por el apóstol, fue escrito por alguien muy cercano a él, y fue el evangelio de Pedro el que Marcos publicó. O Lucas publicó el Evangelio de Pablo.” Así pues, a menudo en el mundo antiguo, si había un evangelio que no les gustaba, argüían para excluirlo indicando la dudosa autoría de un apóstol. Al menos, indicaban, que era necesaria la autoría apostólica o muy cercana al apóstol. El problema era que podemos decir históricamente que esos textos no fueron escritos por los apóstoles y tampoco creemos que fueron escritos por discípulos cercanos a los apóstoles. Son textos anónimos. Así pues, si esta fue la razón por la que los antiguos los incluyeron, no es razón para que estén ahora incluidos cuando, sabemos que los eruditos modernos no creen que los apóstoles realmente escribieron todos estos textos del Nuevo Testamento.

Flexibilizando un poco, este es el criterio seguido. Si no es necesaria la autoría apostólica ni tampoco es la inspiración, ¿cuáles sola las razones reales? Bueno, en primer lugar parce ser que eran los textos que ellos creían eran los más antiguos y más próximos a Jesús. Como dije, ellos querían situarlos lo más próximos a los apóstoles. Así pues, aunque no lo fueren, se incluían si había muchos que creían en ellos. Una segunda gran razón era simplemente la aceptación general. Aparentemente aquellos textos que eran populares sobre una gran extensión geográfica eran los designados para ser incluidos. Es cierto que diferentes evangelios eran populares en diferentes lugares del Mediterráneo. Por ejemplo, el Evangelio de Tomás parecía haber sido bastante popular en el Este y en Roma sería otro documento, o en otras partes del Imperio Romano. Pero, generalmente, en la medida que pasaba el tiempo, parece ser que los líderes cristianos trataban de incluir esos evangelios, aquellos documentos que eran más comúnmente aceptados. De hecho y querías discutir la inclusión, por ejemplo, de la carta a los Hebreos, dirías: “Pero la mayor parte de las iglesias del Este no aceptan la carta a los Hebreos como parte de su canon” y de esta manera, ellos tampoco la incluían. Es decir que el consenso general era muy importante.

Pero el criterio más importante – y esto probablemente no te asombrará, especialmente si eres tan cínico como yo – era la aceptación teológica. Ellos trataban de incluir los documentos que calzaban con su propia teología. En otras palabras, creías que algo era apostólico simplemente porque enseñaba las cosas que tú creías. Por supuesto, aquellos documentos que enseñaban que Dios, el creador, era un dios demoníaco y no el padre de Jesucristo – y hay antiguos documentos cristianos que enseñan esto – eran excluidos. ¿Por qué eran excluidos? Bueno, algunos de ellos reclamaban ser de apóstoles. Nadie sabía cuán viejos eran. Eran excluidos simplemente porque enseñaban doctrinas que otros cristianos creían eran heréticos y no verdaderas. Entonces, cuando dices que la adecuada teología es lo que al final resultaba ser el criterio más importante para ser incluidas las escrituras en el canon, entonces tienes que preguntar ¿Apropiado para quién? Y, por supuesto, estás cuestionando una decisión.

Pero generalmente, los documentos que llegaron a ser aceptados fueron aquellos que aceptados por los que llamamos los “proto-ortodoxos”. Este es un término que Bart Ehrman utiliza en su libro de texto. Lo verán y verán su significado. En el siglo II no podemos realmente utilizar el término de “cristiano ortodoxo” versus “cristiano herético”, porque no existía, aún no había sido establecida la ortodoxia todo se encontraba en un estado de cambio. La gente creía todo tipo de cosas y lo que haremos en esta clase es hablar cómo se llegó a la ortodoxia cristiana, cómo se llegó a ser un cristiano ortodoxo. Hablaremos de esto en repetidas ocasiones. En el siglo II es anacrónico hablar acerca del cristianismo ortodoxo versus el cristianismo herético. Es por esto que algunos eruditos crearon la palabra de “proto-ortodoxo”. Y los que quieren englobar son aquellos cristianos que creían una serie de cosas que más tarde fueron proclamadas como ortodoxas en credos y concilios.   

Lo que así ocurrió fue que aquellos que eran los cristianos de los siglos II y III, representaban lo que más tarde se convirtieron en Niceanos, Cristianos Ortodoxos, eran los que eventualmente más tenían que decir, en lo que se convertirían partes de la biblia. Así pues, al final, el canon es una lista de ganadores en el debate histórico de definir el cristianismo ortodoxo.

Preguntas, comentarios, exabruptos…

Estudiante:  [Inaudible]

Profesor Dale Martin:  Ok. Si los libros fueron escritos anónimamente, ¿Cómo se le pusieron los nombres..? ¿Quién dio nombre a esos documentos y por qué?

Profesor Dale Martin:  Si, la mayor parte de los documentos que decimos tienen el nombre equivocado en el Nuevo Testamento, no son anónimos, aunque hay algunos que sí. Son pseudónimos. Los evangelios decimos que son anónimos porque, de acuerdo a lo que sabemos, no venían con un nombre. ¿Cómo les fueron agregados esos nombres? Por diferentes personas – en parte porque querían que estos documentos querían que, en cierta manera, tuvieran autoridad y así le ponían el nombre de algún apóstol o discípulo. En algunos casos, por ejemplo, el Evangelio de Lucas, quizá no hubiera tenido el nombre de Lucas, porque en los Hechos de los Apóstoles, que también está escrito por el mismo autor, Lucas es un personaje que sigue a Pablo. Así es posible que el nombre de Lucas y Hechos de los Apóstoles, se conectaran con los hechos de los apóstoles y el Evangelio de Lucas como su autor. Algunas veces es algo en el mismo texto que le inspire a alguien a pensar en eso. A menudo, muchas veces no sabemos de dónde vino y sucede porque simplemente alguien dijo “tiene autoridad, debe haber sido escrito por un apóstol”.

No hay más preguntas, bien nos vemos el próximo viernes.

 

De las Historias al Canon

 

From Stories to Canon

RLST 152 Introducción a la Historia y Literatura del Nuevo Testamento

Dale B. Martin

 

Papias, (60 - 130), Obispo de Hierópolis en el Asia Menor (hoy Turquía)

Justino el Mártir (100 - 65), vivió en Roma se consideraba un “filósofo” del Cristianismo, escribió “apologías” (defensas) del Cristianismo y otras obras.

Marción (murió 160), nativo de Sínope en Ponto (parte Norte de Turquía en el Mar Negro), estuvo en Roma por el año 140; fue excomulgado por la iglesia de Roma en 144; desarrolló su propio “canon” de los textos del Nuevo Testamento; estableció un movimiento de iglesias que sobrevivieron por mucho tiempo en diferentes partes del Mediterráneo.

Tatiano (por el 160). Estudiante de Justino el Mártir, pero luego se movió activamente por el Este. También escribió “apologías” del Cristianismo. Autor del Diatesarón que más tarde se consideró herético.

El Canon Muratoriano (170 – 190? o siglo IV?) Incluye: La Sabiduría de Salomón; Apocalipsis de Pedro, también la de Juan. Excluye: Hebreos, una carta de Juan. Rechaza el Pastor de Hermas y otros libros “gnósticos”.

La carta pascual de Atanasio de Alejandría (367): primera vez que se encuentra nuestra lista actual. Coloca las cartas de Pablo después de las demás o cartas “católicas”

Canon de Mommsen (principios del siglo IV) Incluye Mateo, Marcos, Juan y Lucas. Excluye Hebreos, Santiago y Judas. Argumenta que el número de los libros tiene que ser exactamente 24 porque en Apocalipsis 4:10 hay 24 “ancianos” en la sala del trono de Dios.

Códice Sinaítico (350) Incluye la Carta de Barnabas, El pastor de Hermas. Excluye Judas

Códice Claromontano (siglo VI) Incluye Mateo, Juan, Marcos, Lucas; Barnabas, el Pastor de Hermas, los Hechos de Pablo y la Revelación de Pedro. Excluye Filipenses, Hebreos, 1 y 2 de Tesalonicenses

 

 

 

DJBx